[Tratamiento]
[Nombre] [Nombre2]:
A
pesar de los conturbados días que estamos
viviendo, se diría que el mes de Septiembre trae siempre una cierta
claridad y
un cierto perfume.
Días
más templados, una luminosidad mayor, aromas
de flores, etc. Casi se podría decir que es un pequeño refrigerio en un
camino
tan espinoso.
Por
ejemplo, una discreta sensación de felicidad y
plenitud que se experimenta en estos días de festejos patrios, cuando
se
contemplan ciertas manifestaciones de aquellas cosas que hemos sabido
destilar.
Estas cosas que nos hacen sentirnos interpretados, que nos expresan,
afirman
nuestro modo de ser y nos alientan a nuevos perfeccionamientos.
La
guaripola del tambor mayor de la Escuela
Militar, agitándose en el aire, como diciéndonos alguna cosa en la que
fuimos llamados
a superarnos; esas simples pero simpáticas y domesticas lozas de Penco
que nos
traen tantos recuerdos de los almuerzos junto a nuestros mayores y de
los años
de nuestra infancia; nuestros urbanos y civilizados paseos de otrora
por el Parque
Forestal o por la Alameda; los
caballos, huasos, vida rural auténtica y familiar que yo creo que no
hemos podido
olvidar del todo. Y tantas y tantas cosas que de algún modo nos definen
y nos retratan.
En
ese sentido queremos ofrecerles hoy unas bonitas
consideraciones de un literato francés, sobre el significado de Patria,
que nos
puedan ayudar entender mejor lo que fuimos, lo que conservamos y lo que
podríamos llegar a ser.
Esperamos
que este y los otros temas sean de su
interés y provecho.
Le
saluda cordialmente
Director de Acción Familia
Por favor, actualice sus datos si
piensa cambiar su
email
o modificar algo,
Puede hacerlo
en [PREFERENCES]
|