[Tratamiento]
[Nombre] [Nombre2]:
Vivimos en un mundo donde la fealdad parece estar omnipresente. Fealdad
esta, que nos deforma sin percibirlo, día tras día.
Por ello, es
fundamental redescubrir el poder de la belleza para restaurar y
transformar nuestras almas.
La belleza no solo
eleva el espíritu, sino que también actúa como un puente hacia lo
Divino, recordándonos que Dios es la fuente de toda belleza.
Este artículo
nos invita a reflexionar sobre cómo la belleza, tanto natural como
creada por el hombre, puede rehabilitar nuestra visión espiritual y
cultural, tan necesarias en tiempos de caos y desorden visual.
Esperamos que este y los otros temas sean de
su agrado.
Reciba un saludo muy cordial.
Juan Barandiarán.
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